Estados Unidos e Irán firman un acuerdo sin ceremonia física ni foto oficial
Nueva Delhi.- El acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para empezar a poner fin a la guerra no dejó apretón de manos, foto solemne ni firma en una sala con banderas. Llegó con un memorando a distancia, una ceremonia en Suiza que desapareció de un anuncio oficial y un canciller paquistaní que siguió negociando después de lesionarse en plena recepción diplomática.
La mediación de Pakistán, que desembocó esta semana en la firma telemática del 'Memorando de Entendimiento de Islamabad', avanzó durante casi tres meses entre mensajes trasladados a contrarreloj, reuniones inciertas y tres figuras paquistaníes —el primer ministro Shehbaz Sharif, el canciller Ishaq Dar y el jefe del Ejército, Asim Munir— llevando y trayendo recados entre Washington y Teherán. Un acuerdo sin foto
El memorando fue firmado por los presidentes de EE. UU. e Irán, pero sin encuentro presidencial. Llevó el nombre de Islamabad, pero no se firmó en Islamabad. Y terminó sustituyendo una ceremonia prevista en Suiza por un proceso remoto en el que los líderes terminaron firmando de manera solitaria frente a sus propias cámaras.
Trump aseguró el miércoles que firmó el acuerdo en el Palacio de Versalles, en Francia, donde se encontraba tras su paso por la cumbre del G7.
Sharif anunció después que el memorando había sido firmado electrónicamente por los presidentes de ambos países y endosado por él como mediador, en una victoria mixta para Pakistán que, tras meses de trabajo, se quedó sin la ansiada “foto de familia” como garante de paz. Anuncios editados en X
Incluso ese anuncio tuvo una segunda versión. En su primera publicación, Sharif escribió que Pakistán, con el apoyo de Catar como co-mediador, acogería el 19 de junio en Suiza una ceremonia oficial para conmemorar el acuerdo y dar inicio a las conversaciones técnicas. Horas después, el mensaje seguía en X, pero ese párrafo ya no estaba. El episodio se sumó a otros tropiezos digitales de la mediación. En abril pasado, durante la primera tregua entre Washington y Teherán, otro mensaje de Sharif sobre el proceso fue editado después de que usuarios detectaran una marca de borrador en el texto, un detalle que convirtió por unas horas a la diplomacia paquistaní en material de memes. “Borrador - Mensaje del PM de Pakistán en X”, decía el mensaje, que fue modificado apenas un minuto después. Primero, que nadie se levantara
Antes del memorando, Pakistán pasó semanas tratando de conseguir algo más modesto que un acuerdo histórico- que las partes no abandonaran la conversación. En los primeros compases del diálogo, Islamabad no hablaba aún de un pacto final, sino de mantener vivo el canal entre dos enemigos que alternaban mensajes indirectos, amenazas militares y dudas sobre si volver o no a la mesa que los reunió en el hotel Serena de Islamabad a mediados de abril. Ese fue el terreno de Sharif, Dar y Munir.
El primer ministro puso el rostro político, el canciller sostuvo la arquitectura diplomática y el jefe del Ejército aportó el peso de un país donde ninguna negociación de seguridad exterior ocurre del todo al margen de los militares. El canciller que siguió negociando
La mediación también tuvo una imagen difícil de olvidar. A finales de marzo, Dar resbaló y se cayó mientras recibía en Islamabad al ministro de Exteriores de Egipto, Badr Abdelatty, en una reunión vinculada a los esfuerzos de desescalada regional. Según medios paquistaníes, sufrió una fisura en el hombro, pero continuó con la agenda. El vídeo de la caída circuló en redes y se convirtió en una escena emblemática de la negociación- la del ministro que se cae en la alfombra roja y aun así aborda un avión a China al día siguiente, mostrando una mediación que también avanzaba a golpes, pausas y correcciones. Islamabad sin Islamabad
El acuerdo de Islamabad sellado desde Teherán y Versalles, según la información difundida por Washington, ordena el fin de las operaciones militares y abre un plazo para negociar un pacto definitivo sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones.
La ceremonia suiza quedó reducida a un espacio para conversaciones técnicas, después de que el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, aclarara que no habría firma física en ese país porque el documento ya había sido ratificado digitalmente por los presidentes de ambos países.
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